Como cada dos semanas, nos encontramos virtual y presencialmente para hacer un nuevo asesoramiento colectivo a fin de hacer frente a los problemas que causan las grandes empresas del oligopolio
Pau, de Igualada, nos explica el caso de una familia que se encuentra en una situación de ocupación en precario a quien han cortado el agua. Es una problemática muy urgente que, para resolverla, depende desafortunadamente de la voluntad política del municipio. La línea de acción sería ir a servicios sociales para que solicite a la compañía de agua un contador de emergencia. Para ello, puede utilizar el documento útil publicado en nuestra web. Le recomendamos llevar el documento a servicios sociales y también entrarlo por instancia. De esta forma tienen la obligación de responder.
A Gina, de Barcelona, le habían llegado facturas de gas y luz muy elevadas. Esto le extrañaba porque durante aquellos meses no había estado en casa. Por eso, fue a Endesa para entender lo que pasaba. Su sorpresa fue que se dio cuenta de que, desde hacía dos años, no se le estaba aplicando el descuento del bono social. Ha estado pagando durante todo este tiempo haciendo grandes esfuerzos, y, cuando no, ha reanudado el pago por avisos de corte. En primer lugar, le decimos que ponga una reclamación a Endesa para que se le devuelva el importe pagado. En segundo lugar, le decimos que vuelva a realizar la solicitud del bono social.
Abril, de Manresa, ha regularizado su conexión de luz. Su duda es si su distribuidora puede informar al respecto a la distribuidora de otro contrato. En principio, los datos de los contratos de los suministros son información privada que no pueden proporcionar.
Maria Luisa, de Sabadell, tiene algunas facturas de 2021 que no están condonadas. La última condonación hecha fue en el 2021, así que las de ese año deberían estar cubiertas. Debería pedir un documento que establezca cuáles son las facturas no condonadas y realizar una reclamación. También le decimos que puede mirarlo desde la aplicación.
Margarita, de Barcelona, Endesa se ha comprometido públicamente a no reclamar la deuda con personas con IRER. A ella no paran de llamarla. Le decimos que, si la vuelven a llamar, diga que no tienen derecho a hacerlo porque está identificada por servicios sociales como vulnerable.
A Miguel, de Hospitalet, le ha llegado una deuda del agua de Musa. Él tiene el bono social y, por tanto, no debería pagarla. Anteriormente, ya había recibido una carta diciendo que no tenía que pagarla, por eso no entiende por qué ahora se la han vuelto a enviar. Llamará para reclamarlo.