Como cada dos semanas, nos encontramos virtual y presencialmente en la sede de la FAVB para realizar un asesoramiento colectivo entre personas afectadas por la precariedad que genera el oligopolio energético
En primer lugar, Abdel, de Martorell, que lleva veinte años viviendo en su vivienda y convive ahora con tres infantes, se ha encontrado de la noche a la mañana sin gas ni agua. Compró la vivienda en el 2006 con su esposa, pero en el 2015 se la quedó el banco porque el aumento de la hipoteca les hacía imposible el pago. En esa situación, obtuvieron un contrato de alquiler social durante siete años. Cuando éste acabó, el banco vendió la vivienda a un fondo buitre que no les ha querido renovar el alquiler. A su vez, este agosto el fondo vendió a un particular, que finalmente les ha denunciado y les ha cortado los suministros. Abdel y su familia están empadronados en el piso y él es titular de los suministros, pero, a pesar de haberlos pagado siempre, el propietario desgraciadamente tiene el derecho a cambiar la titularidad y vulnerar el derecho de Abdel y su familia al agua y la energía. Es necesario tomar medidas urgentes. Le recomendamos que vayan a servicios sociales y soliciten un contador social de agua.
Norah, de Barcelona, vuelve al asesoramiento colectivo para contarnos cambios en la atención en las oficinas de Endesa. Se encontró con que a las personas de Energía XXI solo las atendían con cita y que, además, solo había una persona dedicada a esta tarea. Esto causaba colas de más de cuatro horas para recibir atención. Es una denuncia recurrente de la APE, la burocratización y falta de recursos en los servicios para atender los casos de personas afectadas por pobreza energética.
Vicky, de Barcelona, no recibía las facturas de la luz. Las pidió a la oficina de Endesa y, para su sorpresa, una de ellas tenía un número de cuenta corriente domiciliada. Ella no quiere tener sus facturas domiciliadas, así que lo reclamó. Además, vimos que no le llegaban las facturas porque la dirección de facturación estaba mal.
A Aziz, de Barcelona, le cortaron la luz, pero al tener el IRER, consiguió que le devolvieran la conexión. De momento no puede acceder al bono social porque no tiene NIE, pero existe una nueva propuesta del MITECO para que pueda acceder la población con pasaporte.
Eugenia, de Barcelona, vuelve al asesoramiento para confirmar que la carta que recibió de e-distribución era solo por una sustitución técnica del contador de luz.
Yasyn, de Manresa, también nos informa del estado de su caso. Hemos conseguido encontrar un enlace donde realizar la reclamación en la página web de la distribuidora, ya que recibió una anomalía en el contador que él no reconoce. Una vez haga esto, la tramitación de la sanción que recibió quedará congelada.
Alexandra, de Barcelona, estaba recibiendo solo lecturas estimadas muy elevadas de sus facturas. La acompañamos a Endesa hace meses para reclamarlo, pero hasta este mes no ha recibido una factura real. Esperaremos a la siguiente para ver si la siguiente vuelve a llegar regularizada y, visto el tiempo de espera, le recomendamos que empiece a pedir cita en la oficina de Endesa.