La APE ocupa la oficina de Endesa para desatascar la instalación de contadores sociales

La Alianza contra la Pobreza Energética reclama una reunión a tres bandas con Endesa y la Generalitat de Catalunya para desatascar esta problemática

Afectadas y activistas de la Alianza contra la Pobreza Energética (APE) y miembros de diferentes organizaciones del movimiento por la vivienda acaban de ocupar la oficina de Endesa en Gran Via 608 y han programado actividades durante todo el día. Reclaman que la compañía energética deje de bloquear la instalación de contadores sociales de luz (contadores provisionales que se instalan en viviendas ocupadas por personas vulnerabilizadas mientras no se resuelve su problema residencial).

El pasado miércoles, la APE protagonizó otra acción para reclamar la implementación de esta medida prevista en el convenio que firmaron Endesa y la Generalitat de Catalunya y que se está incumpliendo de forma flagrante. Además, se anunció también que se había solicitado una reunión a tres bandas para resolver este bloqueo de una vez por todas.

La APE defiende que este mecanismo es imprescindible, tanto para garantizar el derecho a la energía como para evitar incendios y problemas de convivencia. Hay miles de personas que no solo se han visto obligadas a ocupar, con todo lo que esto supone, sino que además se encuentran ante el terrible dilema de escoger entre vivir a oscuras o pinchar la luz. Un dilema que tiene una alternativa, pero que no se está implementando de forma generalizada.

Desgraciadamente, desde 2021 solo se han instalado un centenar de contadores sociales (104 a fecha de marzo de 2025), que contrasta con los más de 1200 contadores sociales de agua que se han instalado. La causa de esta realidad es doble: por una parte, Endesa se ha negado a aplicar la medida tal y como estaba prevista en el convenio y, por otra, ningún gobierno de la Generalitat ha hecho el esfuerzo necesario para resolver esta urgente cuestión.

En definitiva, la urgencia es lo que ha impulsado a la APE a tomar medidas drásticas como la acción de hoy. El movimiento social se ha puesto a disposición para sentarse con la Generalitat y Endesa y buscar una solución, pero no dudará en seguir presionando lo que haga falta. Los contadores sociales no son una opción deseable, son una necesidad que no puede esperar más.