La Alianza contra la Pobreza Energética ha solicitado formalmente una reunión a tres bandas con Endesa y la Generalitat de Catalunya para desatascar esta problemática
Esta mañana, la Alianza contra la Pobreza Energética (APE) ha protagonizado una acción frente a la central termoeléctrica Besòs V, propiedad de Endesa. Dos activistas han desplegado una pancarta gigante en la que se puede leer: «Endesa, ya no podemos esperar más. ¡Contadores sociales, ya!». Esta acción se encuentra enmarcada en una campaña de la APE para desatascar un problema que se arrastra desde la firma del convenio en materia de pobreza energética entre Endesa y la Generalitat de Catalunya.
Este convenio, que se firmó el 29 de marzo de 2021, incluye medidas tan importantes como la condonación de la deuda de los hogares en situación de vulnerabilidad o la instalación de contadores sociales. Solo existe una gran diferencia entre un contador social y un contador normal, y es que el primero se instala en un hogar ocupado por personas en situación de vulnerabilidad acreditada.
La APE defiende que este mecanismo es imprescindible, tanto para garantizar el derecho a la energía como para evitar incendios y problemas de convivencia. Hay miles de personas que no solo se han visto obligadas a ocupar, con todo lo que esto supone, sino que además se encuentran ante el terrible dilema de escoger entre vivir a oscuras o pinchar la luz. Un dilema que tiene una alternativa clara pero que no se está implementando de forma generalizada.
Desgraciadamente, desde 2021 solo se han instalado un centenar de contadores sociales (104 a fecha de marzo de 2025), lo que contrasta con los más de 1200 contadores sociales de agua. La causa de esta realidad es doble: por una parte, Endesa se ha negado a aplicar la medida tal y como estaba prevista en el convenio y, por otra, ningún gobierno de la Generalitat ha hecho el esfuerzo necesario para resolver esta cuestión urgente.
Por este motivo, el pasado lunes 12 de mayo, la APE hizo una solicitud formal a Endesa y al Departamento de Derechos Sociales para convocar una reunión a tres bandas, en la que trabajar conjuntamente una solución para que se puedan instalar los contadores sociales de forma generalizada. La situación es crítica y no podemos esperar más.