Plan de Choque Ecofeminista ante las violencias machistas

La situación de confinamiento ha desembocado, para muchas mujeres, en situaciones de violencias machistas de las que ahora es más difícil liberarse. Al miedo a salir de casa se añade al miedo al maltratador.

Es necesaria y urgente la cohesión entre organismos centrales y territoriales de cara a la creación de redes seguras para las mujeres. Desde el Plan de Choque Ecofeminista estamos trabajando en diversas campañas contra las violencias machistas, ya que ahora permanecen todavía más ocultas de lo habitual al no llevarse a cabo, por ejemplo, determinados procesos judiciales.

Proponemos, por tanto, la realización de campañas de visibilización municipales, territoriales y estatales sobre los recursos disponibles contra la violencia machista en todo el estado. Queremos visibilizar además la acentuación de una crisis de los cuidados que se ha evidenciado más en este contexto de confinamiento, ya que somos nosotras las que estamos asumiendo, en muchos casos, una gran carga del trabajo reproductivo y de cuidados (imprescindibles para la vida) que desemboca en una gran dificultad para conciliar en este contexto de cuarentena. Queremos hacer una especial incidencia en el medio rural ya que las mujeres tienen menos acceso a la información y formación sobre género puesto que las diferentes redes e instrumentos de protección ante este tipo de violencias se encuentran en su mayoría en los núcleos urbanos.

Por otro lado, queremos visibilizar que las mujeres en situación de trata y explotación sexual también están en una situación de tremenda vulnerabilidad y debe existir una alternativa para ellas y un tejido social y de intervención que las respalde. Ante la sospecha o evidencia de que se estén produciendo violencias machistas es muy importante recalcar que la intervención vecinal y/o comunitaria es clave. El vecindario, los colectivos feministas y las diversas redes de apoyo han de realizar un acompañamiento y prestar apoyos ante cualquier sospecha de agresión. Su actuación puede ser crucial ante cualquier caso en el que se escuchen gritos, golpes o ruidos. Además, deben de difundirse de forma clara pautas para toda la población sobre cómo actuar ante sospecha de agresión. Exigimos recursos suficientes para garantizar la atención, recuperación y reparación integral de las mujeres que viven situaciones de violencia, al margen de cual sea su situación (regularizada o no) y exigimos recursos económicos, en el ámbito laboral y formativo, así como la existencia de alternativas habitacionales adaptadas a las necesidades de las mujeres y sus hijas e hijos en situación de vulnerabilidad, agravada por la crisis del COVID-19, y en especial, para mujeres con diversidad funcional, migrantes, racializadas y personas trans.