Aldro, la pequeña compañía que persigue judicialmente a familias vulnerables por no poder pagar el gas

Víctor, un activista de APE, ha sido condenado por una deuda de 329,40 euros

Tras recibir una demanda de juicio monitorio, no pudo acceder a un abogado de oficio para defenderse en Santa Coloma de Gramenet por la poca cuantía reclamada

Barcelona, 7 de octubre de 2020

El acoso a familias vulnerables no es una práctica exclusiva de las grandes compañías del oligopolio. Aldro Energía, empresa del grupo PITMA con sede en Torrelavega (Cantabria), se ha subido al carro llevando a juicio a un activista de la Alianza contra la Pobreza Energética (APE) por una deuda de 329,40 euros a través de un procedimiento monitorio. Tras ganarlo, Víctor, un vecino vulnerable de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), se enfrenta a un posible embargo de sus cuentas e ingresos.

El caso es especialmente grave por la indefensión sufrida por este activista, que actualmente dispone de informe de vulnerabilidad. De hecho, cuando Víctor dejó de pagar envió a la compañía dicho informe para alertar de su situación y esta automáticamente lo cambió, sin su consentimiento, a una empresa de mercado regulado, Naturgy.

El monitorio es un procedimiento judicial específico y abreviado para la reclamación de deudas. Recibida la demanda el año pasado, a Víctor se le negó la posibilidad de acceder a un abogado de oficio por la poca cuantía reclamada.

Ahora, Aldro Energía, a través de sus abogados, ha presentado demanda de ejecución al mismo juzgado de primera instancia de Santa Coloma, que conoció de la demanda original. Desde el Juzgado le han dado al afectado dos semanas para comunicar una relación de bienes y derechos suficientes para cubrir la cantidad reclamada, a la que se han sumado 98,82 euros en concepto de intereses y costas presupuestados. Si no consigna lo que se le reclama, se podría iniciar un procedimiento de embargo sobre sus cuentas e ingresos.

A pesar de su situación de vulnerabilidad y ante la posibilidad más que probable de no poder ejecutarse embargo alguno por sus escasos recursos, Aldro Energía ha seguido adelante con sus pretensiones y demuestra el nulo compromiso de la compañía con las familias que sufren pobreza energética. Por ello, desde APE urgimos a esta empresa a reconsiderar su posición. Aunque el procedimiento se encuentre ya en fase de ejecución, aún es posible presentar un escrito desistiendo de su reclamación, y por consiguiente, exigimos a la compañía dar marcha atrás con este procedimiento kafkiano.

Lamentablemente, no es la primera vez que recibimos aviso de las malas prácticas de esta compañía, perteneciente a la patronal ACIE (Asociación de Comercializadores Independientes de Energía). Hace tan solo dos semanas, una vecina de Lugo nos contactó por correo electrónico para compartir con nosotras la situación de angustia que vivía. Según su correo, Aldro Energía le había remitido en plena situación de estado de alarma avisos de corte por impago, a pesar de la prohibición decretada en todo el Estado. Para más inri, la última comunicación incluía un aviso específico de corte para una fecha previa al fin de la moratoria de cortes, que como ya denunciamos, terminó el pasado 30 de septiembre.

Ante estas prácticas intolerables, desde APE denunciamos públicamente a Aldro Energía como responsable de actuaciones de acoso a familias vulnerables, y exigimos a la compañía que les ponga fin. Víctor tiene derecho a vivir sin la angustia de una orden de embargo, y por este motivo, la energética debe desistir de sus pretensiones, más aún cuando estamos hablando de una cantidad tan insignificante respecto a sus últimos resultados publicados (3,5 millones de euros en 2018). Por otro lado, reclamamos también una mejora de los canales judiciales para que familias como la de Víctor puedan acceder a un abogado de oficio en estos casos y ver satisfecho de esta forma su derecho de defensa.