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Carme

Crónicas de la pobreza energética

La Alianza contra la Pobreza Energética (APE), con el objetivo de dar visibilidad a los problemas de las personas que vienen para asesorarse, hemos decidido iniciar un Dietario y hacerlo público. Porque detrás de las estadísticas y de los números hay vidas de personas y luchas colectivas.

61a CRÓNICA: los cortes no hacen vacaciones

 apeDe la mano de las compañeras Neus Escofet y Lucía Navarro de la Alianza Contra la Pobreza Energética (APE) os presentamos la crónica del 28 de junio con los siguientes testimonios:

Betty, de Barcelona: está luchando por su hipoteca. Tiene la luz pinchada y le ha llegado una factura de 1.300 €. Fue a la comercializadora para que le dieran una explicación y le han pedido la lectura actual para averiguar el porqué de esta cantidad si son solo tres miembros de familia.

Mari Carmen, de Cubelles: estuvo un año sin pagar suministros. Tiene una pensión de incapacidad y la asistenta le niega el Informe de Exclusión Residencial por este motivo. Es extraño, pues sus ingresos no llegan a lo estipulado. Parece ser que en Servicios Sociales no dominan la información y es la persona afectada quien debe conocer al dedillo sus derechos. Para más “inri”, Mari Carmen depende de una máquina respiradora.

Patricia, de Barcelona: pregunta si para bajar la potencia tienen derecho a exigir el boletín azul. Averiguaremos si es normal o es una cosa nueva que se ha sacado de la manga la compañía.

Carolina, de Hospitalet: nos comenta la rabia que tiene por el cambiazo que le pegaron los comerciales de las compañías de electricidad que van puerta por puerta. Era de Endesa y la pasaron a Gas Natural, y resulta que ahora paga más.

Mohamed, de Barcelona: nos explica que siguen sin llegarle los recibos de la luz y no lo entiende, ya que su caso se lo están llevando desde un Punto de Asesoramiento Energético (PAE).

José, de Santa Coloma: ha venido hoy a despedirse porque se va para su tierra. Necesita darse de baja de los suministros y ha pedido un acompañamiento.

Tánia, de Barcelona: tiene un largo historial de cortes y pinchazos. En el último le petó la instalación de la comunidad de vecinos y se organizó un buen jaleo. Por suerte, un compañero habló con los vecinos para calmar los ánimos.

60a CRÓNICA: La vulnerabilidad tiene muchas caras

ape2Se acerca el verano y menos personas afectadas acuden a nuestros asesoramientos. Los testigos que recogemos son las personas que vinieron el día 14 de junio. Aquí la crónica que escribieron las dos activistas de la Alianza contra la Pobreza Energética: Neus Escofet y Lucía Navarro.

Hoy ha venido un afectado de Sant Joan Despí de los que Endesa no le deja regularizar su situación porque no tiene un contrato de alquiler. Vive en una vivienda recuperada con su mujer y al no tener contrato no le dejan darse de alta de la luz. El mes de febrero quiso manipular la luz poniendo unos fusibles, provocando un corto circuito, quemándose las manos y parte del cuerpo: lo tuvieron que ingresar en el hospital.

A raíz de dicho accidente ha recibido una citación para ir a juicio.

Los señores de Endesa no comprenden que con su mente cerrada ponen en peligro a las personas, no solo a quien intenta manipular el suministro por pura necesidad, sino también a sus vecinos. La electricidad no es un lujo, es un bien de primera necesidad, y todas estas situaciones no se darían si en vez de mirar por sus intereses miraran por el bien común.

Las personas afectadas sí que quieren pagar los suministros y quieren darse de alta y vivir con dignidad pagando según sus ingresos, y así cumplir las normas de seguridad como tener el boletín azul que confirma que la instalación es correcta.

Desde la APE creemos que el hecho de estar  empadronada, tener el boletín azul y el Certificado de Exclusión Residencial debería ser suficiente para poder darse de alta de los suministros.

También ha venido por primera vez Jordi, de Barcelona. Él nos conoció el otro día mientras hacíamos difusión en Endesa. Su caso no es el de una persona vulnerable económicamente pero sí es un caso de conciencia y sentido común: Jordi tiene la enfermedad de Parkinson. Vivía en un piso de alquiler pero debido a su enfermedad se ha ido a vivir con su madre. Quería darse de baja del suministro, sin conseguirlo. La comercializadora le comentó que tenía que llamar a la distribuidora que está en Sevilla y presentar el contrato de alquiler para darse de baja. Llamó y la sorpresa que tuvo es que tenía un expediente abierto y una deuda de 180€ que pagó. Aun así no hubo manera de cerrar el expediente e incluso le acusaron de tener la luz pinchada y de ocupar una vivienda que llevaba más de un año sin vivir en ella.

Al final todo se ha solucionado: se ha dado de baja y cerrado el expediente.

Muchas veces, cuando estamos repartiendo octavillas, se nos puede hacer un poquito pesado, pero compensa encontrar personas como Jordi que después de regularizar su situación viene a la APE para explicar su caso y cómo se ha solucionado y con ganas de colaborar.

59a CRÓNICA: “Con tu puedo y con mi quiero, vamos juntos compañero”

APETenemos aquí la crónica del 3 de mayo, de la mano de nuestras compañeras Neus Escofet y Lucía Navarro, que  hemos titulado “Con tu puedo y con mi quiero, vamos juntos compañero”, parafraseando un poema del poeta uruguayo y luchador político, Mario Benedetti.

Esa sesión colectiva empezamos con el primer caso, el de José, de Santa Coloma de Gramanet: está preocupado porque tiene una deuda con Endesa de 605€ y nos pregunta cómo puede hacer presión a Servicios Sociales para que le ayude a cancelar la deuda, y si teniendo esta deuda se puede dar de baja del suministro. También nos comenta que en un par de meses se va una temporada fuera de España y da las gracias a la APE por el apoyo recibido. Es muy triste que un compañero tenga que dejarnos por culpa de una crisis que nosotros no hemos provocado. Siempre son las personas vulnerables quienes pagan las consecuencias.

Raquel, de Barcelona: tiene toda la documentación necesaria para ir a Endesa a regularizar la situación de José María, el lunes se le va a hacer un acompañamiento. También nos informa de que el lampista que le ha hecho el boletín quiere colaborar con APE y hacer los boletines a precios más ajustados. Es alentador encontrar personas desinteresadas con ganas de ayudar.

Luz, de Hospitalet de Llobregat: viene por primera vez, vive en una vivienda recuperada a la espera de un alquiler social y tiene el boletín azul. Le cortaron la luz en enero y quiso darse de alta por teléfono pero no lo consiguió. También tiene aviso de corte de agua. Le hemos aconsejado que lo primero de todo tiene que empadronarse con su hijo de 2 años y pedir el certificado de exclusión residencial.

Charo, de Cubelles: nos explica el caso de su hermana que le cortaron la luz; Endesa no llamó a Servicios Sociales para preguntar si esta persona era vulnerable, incumpliendo la Ley 24/2015. Está pendiente ahora de que le den el informe de exclusión residencial.

Josemi, de Barcelona: es uno de los portavoces de las personas con discapacidad en Barcelona. Él dice que la seguridad en los hogares implica también una línea telefónica gratuita. Creemos que este servicio debería ser facilitado por los Servicios Sociales.

Valeria, de Terrassa: ha ido a Servicios Sociales a pedir el informe de exclusión residencial y no se lo han dado aunque cobra solamente 389€ de invalidez. Quiere solicitar el bono social de la luz, que no hay forma de que se lo den. Se le aconseja que lo solicite como “Familia monoparental especial”, que tiene derecho a ello.

Segundo, de Sant Joan Despí: ha venido muy contento porque por fin ya tiene el boletín, ahora solo le falta el certificado de exclusión residencial. Nos comenta que ha tenido que hacer una instancia para solicitarlo: demasiada burocracia para atender a las personas afectadas.

Mohamed, de Sant Joan Despí: vive en una vivienda recuperada del banco Santander. El 23 de febrero le cortaron la luz. Tiene problemas con el Ayuntamiento ya que no le quiere empadronar. Le hemos aconsejado que vaya con la asistenta social y la policía local para que certifiquen que vive en dicha vivienda.

Fran, de Sant Adrià: tiene un alquiler social. Acumula una deuda de todos los suministros de cuando estaba en una situación muy vulnerable. Ahora las cosas le van mejor pero está preocupado porque no sabe si podrá hacer frente a dicha deuda.Hemos quedado en que una tarde haríamos un acompañamiento a las suministradoras para buscar la manera de hacer frente a estas deudas.

Irene, de Barcelona: vive con sus dos hijas en una vivienda de un familiar del marido de su madre que falleció. Como los suministros no van a su nombre y no tiene ningún contrato de alquiler tiene problemas para hacer el cambio de nombre. Le hemos aconsejado que vaya a la oficina del Punto de Asesoramiento Energético (PAE) de su zona para que le informen. También que tramite en Hacienda la ayuda para familia monoparental especial y que pida por teléfono que le bajen la potencia. Y un presupuesto de boletín eléctrico a un lampista para ir a Servicios Sociales para ver si se lo pueden pagar.

Mohamed, de Barcelona: Lucía lo acompañó al punto de asesoramiento energético (PAE) de su zona, le han dado un informe de vulnerabilidad para que lo entregue a las compañías para evitar un posible corte porque tiene deuda de todos los suministros.

Natividad, de Terrassa: está en un piso de alquiler, pero tiene una orden de desahucio por no poder pagarlo y tampoco puede pagar los suministros porque tiene unos ingresos de 528€. Está intentando conseguir un alquiler social. Le han dicho que de momento puede que tenga que ir a un piso de emergencia habitacional. Ahora lo más importante es que pida el informe de exclusión residencial.

Jessica, de la Vall del Tenes: vive con su bebé en una vivienda recuperada, ha conseguido un contador social de agua con la ayuda de su asistenta social. El problema es la luz, de momento la está ayudando un vecino pero ella quiere regularizar su situación y tener su contrato de luz.

Acabamos el asesoramiento informando de las distintas campañas que vamos a hacer, señalando a las suministradoras porque están vulnerando los derechos humanos incumpliendo la Ley 24/2015.

58a CRÓNICA: Los acompañamientos solidarios: la clave de la lucha

apeEl asesoramiento del 19 de abril, presentado por nuestras compañeras Neus Escofet y Lucía Navarroarrancó con la intervención de un compañero que nos ha informado de que para cualquier trámite sobre pobreza energética se han creado unas oficinas especificas, los Puntos de asesoramiento energético (PAE) donde podemos pedir información.

Dicho esto, empezamos con las personas que nos contaron sus historia, luchas y victorias ese día:

Raquel, de Barcelona, quien está haciendo el acompañamiento de Josep María, nos actualiza su caso: lleva un año con la luz cortada. Ya ha ido al PAE de Sants. Tiene el certificado de condonación de la deuda, y está negociando un alquiler social. También tiene el boletín azul que le costó 70€, ya que él quiere regularizar su situación. Está preocupado por la deuda acumulada. Hemos decidido que vamos a hacer un acompañamiento para pedir la condonación de la deuda por ser una persona vulnerable.

Segundo, de Sant Boi: le han cortado la luz. La asistenta social le ha dicho que le pida a un fontanero que vaya a hablar con ella y le pagarán el boletín eléctrico. Con el contrato de alquiler, el boletín y el Informe de Exclusión Residencial se le hará un acompañamiento a Endesa para regularizar su situación.

Valeria, de Terrassa: ya tiene el alta de la luz, pero el 23 de enero le ha llegado una factura de 270€ de luz, más el alta. Ha pedido el fraccionamiento del pago a Endesa porque no puede hacer frente a una cantidad tan elevada, y la compañía se niega, dice que no fraccionan las altas.

Valeria ha ido a su asistente social y se niega a hacerse cargo del coste de la factura. Los compañeros de la PAH de Terrassa la van a acompañar a Servicios Sociales y nos mantendrá informadas.

Alberto, de Barcelona: tiene un piso de alquiler social y se ha dado de alta de la luz. Le ha venido el primer recibo de 210€ de luz, más el alta. No puede hacer frente a dicho pago ni al cargo del agua de 105,93€ y tiene aviso de corte de la luz. Va a pedir cita en Habitatge para solicitar el Informe de Exclusión Residencial y así poder evitar el corte.

Plácido, de Castelldefels: está luchando por un alquiler social con el banco. Le han cortado la luz. Las facturas van a nombre del último inquilino. El agua y el gas sí van a su nombre. Le piden unos 600€ para arreglar la instalación y 120€ por el boletín azul. Cuando obtenga el Informe de Exclusión Residencial irá a negociar con Endesa.

Lucía, de Barcelona: está ocupando un piso que el dueño le alquiló cuando realmente el propietario era ya el banco. Ha ido al PAE donde le están preparando su Informe de Exclusión Residencial. Se queja de que hay mucha burocracia en esta oficina. Quiere regularizar su situación porque aunque realmente está ocupando un piso, ella no sabía que tenía un contrato de alquiler no legalizado.

Hemos finalizado el asesoramiento organizando unos acompañamientos a Endesa para la próxima semana.

57a CRÓNICA: Jóvenes estudiantes preocupados por la pobreza energética

apeEl asesoramiento del 5 de abril, narrado por nuestras compañeras Neus Escofet y Lucía Navarro, arrancó con la presentación de dos nuevas personas que se han acercado a la Alianza contra la Pobreza Energética (APE) para conocer de cerca nuestra trayectoria: Nuria, estudiante universitaria de Ciencias Políticas, y James, estudiante y activista de Londres, que estará con nosotras durante tres meses.

Durante aquella sesión compartimos los siguientes casos:

 Raquel, de Barcelona, ​​nos ha actualizado sus gestiones: ya tiene el bono social que se le hará efectivo en la próxima factura, y está tramitando el Informe de Riesgo de Exclusión Residencial a través de un Punto de asesoramiento Energético (PAE).

José María, de Barcelona: tiene su piso subastado y está luchando por la condonación de la deuda y el alquiler social. Lleva 10 meses sin suministros, situación por la que está tramitando el Informe de Riesgo de Exclusión Residencial en un PAE pero hay dificultades porque le piden la cédula de habitabilidad. José María tiene pinchada la luz. Nos comenta que el estrés de su situación le produce problemas de memoria, por lo que Raquel ha querido ayudarle y le está haciendo un acompañamiento. Se le aconseja que vaya directamente a las compañías con la documentación que tiene para exigir el restablecimiento de los suministros, y que le hagan presupuesto del boletín eléctrico, es decir, bajar la potencia.

Mari Cruz, de Terrassa: tiene una deuda de gas de 12.000 €, y por este motivo tiene la pensión de invalidez embargada en unos 60 € mensuales. Ella se fue del piso sin dar de baja el suministro, así que esta deuda corresponde a unos 7 años pero ella solo vivió ahí durante 3 años. Actualmente tiene todos los suministros pinchados.

Lakhwinder, de Santa Coloma: nos comenta que su marido falleció y que Gas Natural la está acosando para reclamarle una deuda de una factura de gas del año 2010. Le decimos que no haga caso de las amenazas, que no le pueden hacer nada.

Mohamed, de Barcelona: dice que ha solucionado sus problemas en un minuto con un acompañamiento que se le hizo a Endesa para bajar la potencia y contratar discriminación horaria, pero ahora le vienen recibos muy altos. Lo están mareando enviándolo de un lugar a otro: de Servicios Sociales a Vivienda y de ahí al PAE, pero él sigue sin tener el Informe de Riesgo de Exclusión Residencial ni ve reflejados los bonos sociales que se supone le han sido tramitados. Se acuerda hacerle un acompañamiento al PAE para aclarar su situación.

Wilder Alberto, de Barcelona: ya le han notificado la fecha del corte de luz; va a ir al PAE para tramitar el Informe de Riesgo de Exclusión Residencial y así protegerse contra el corte. Parece ser que su asistenta social no tiene claro el tema de las ayudas del agua, ya que le dice que no puede acceder a todas y nosotras sabemos que esto no es verdad.

56a CRÓNICA: Los derechos no tienen fronteras

apeTenemos aquí la crónica del 22 de marzo, de la mano de nuestras compañeras Neus Escofet y Lucía Navarro.

Esta empezó con los siguientes casos:

Julio Alberto, de Barcelona: vive en un piso de alquiler social desde el 19 de enero y el 20 se dio de alta de los suministros. Está preocupado porque le vienen unas facturas el doble de lo que iba pagando hasta ahora.

Le hemos aconsejado que no se preocupe si no las puede pagar, que cuando tenga aviso de corte vaya a Habitatge y pida el Informe de Riesgo de Exclusión Residencial para protegerse del corte.

Bouchra, de Cornellà de Llobregat: vive en una vivienda recuperada del BBVA en Esplugues con sus tres hijos y tiene el Certificado de Exclusión Residencial. Antes vivía en Cornellà, donde los niños están escolarizados y Servicios Sociales de la Infancia también los atiende en Cornellà.

Llevan dos meses sin agua ni luz y no están empadronados en el nuevo domicilio. Este caso es muy complicado porque hay un problema: el BBVA ha vendido esta vivienda y el comprador ha depositado unas arras.

Además está el agravante de que el 16 de marzo vinieron los técnicos de Endesa a hacer una inspección y su hijo mayor firmó como usuario, y ahora la compañía le reclama la deuda sin tener un contrato.

Estrella, de Rubí: vive en una vivienda recuperada del banco Santander y está pidiendo un alquiler social; está empadronada en dicha vivienda.

Tiene problemas con la comunidad, el presidente de la escalera no la deja acceder a los contadores de la luz para que no pueda pinchar y le aconseja que vaya al Ayuntamiento a pedir ayudadas; según él, solo dan ayudas a los inmigrantes. Es incomprensible que aún a día de hoy haya personas que piensen así, no pueden entender que las ayudas dependen de la situación de cada familia sin importar su procedencia, y en APE no podemos tolerar la xenofobia.

Yolanda, de Rubí: hace dos años que vive en una vivienda recuperada donde está empadronada.Tiene el Informe de Exclusión Residencial y el alta del suministro del agua, pero tiene problemas para darse de alta de la luz.

Amina, de Barcelona: hoy ha venido muy contenta porque por fin ha conseguido la cédula de habitabilidad que le habían negado por tener el contrato caducado. Ahora solo le falta el boletín eléctrico y ha pedido el Informe de Exclusión Residencial. Las cosas ya van por buen camino.

Es una gran alegría cuando viene una compañera dando las gracias a APE por dar las herramientas necesarias para poder solucionar su problema.

Rosa, de Castellar del Valles: ha venido anteriormente a APE. Ha recibido aviso de corte de Endesa de luz y gas. Nos comenta que ahora su situación ha empeorado porque se ha quedado en el paro.

El sábado le cortaron el gas, ha ido a Bienestar social a explicar su situación. Nos seguirá informando de su caso.

Merche, de Sant Pere de Vilamajor: lleva más de un mes sin luz; ha hecho un reconocimiento de deuda de 3.000 € y quiere regularizar su situación.

Se le va a hacer un acompañamiento el próximo miércoles porque lo más importante es que le hagan un nuevo contrato y le den de alta del suministro.

La finalidad de los asesoramientos colectivos es compartir nuestra situación personal, preguntar y resolver nuestras dudas.

¡No dejes que te corten tus derechos!

55a CRÓNICA: Otro hogar con peligro de corte de suministros y una enferma: indignante

ape-crònicaEl asesoramiento del dia 8 de marzo empezó con los siguientes casos, descritos per Neus Escofet y Lucía Navarro, quienes nos plasman sobre el papel los casos que van llegando, y que nos esbozan la dureza de vivir en la pobreza energética, pero también la superación de esta situación mediante la lucha colectiva. 

Georgina, de Cornellà: vive en un piso recuperado. Puso el agua a su nombre pero con la luz y el gas no hay manera. Tiene la luz pinchada y la asistenta social le dice que ella no puede hacer nada. Se le explican los pasos a seguir y lo que estamos haciendo para conseguir suministros en viviendas recuperadas. Ha ido a la compañía y le dan largas porque le dicen que está en situación irregular. Se le informa de la encuesta que hemos lanzado para trabajar el tema de los suministros en viviendas recuperadas y dice que ya la rellenó.

Albert, de Badalona: es pensionista con un salario mínimo interprofesional; sin embargo paga un alquiler de 450 €. Nos comenta que cuando fue a tramitar el Informe de Riesgo de Exclusión Residencial la asistenta social no supo cómo hacerlo. Para cambiar el nombre del contrato de luz le piden el boletín eléctrico –trámite para bajar la potencia- que no puede pagar. Le aconsejamos que le hagan un presupuesto y que pregunte en el Ayuntamiento si le pueden cubrir este gasto.

Manuela, de Badalona: es propietaria de su vivienda pero no puede pagar los recibos ya que solo cobra 600 €. Le acaba de llegar la deuda y tiene miedo de que le corten, como en octubre del año pasado. Ella está en una situación muy vulnerable, ya que tiene una hermana que necesita una máquina de oxigeno. Se le propone un acompañamiento potente a Gas Natural con el Informe de Riesgo de Exclusión Residencial y los informes médicos con el objetivo de que la compañía le dé un compromiso por escrito de que no le volverán a cortar el suministro. También se propone hacer denuncia del corte ante la Agencia Catalana de Consumo por haber infringido la Ley 24/2015.

Víctor, de Cornellà: ocupa un piso que fue suyo, y sobre el cual está negociando un alquiler social con el BBVA, mientras ha entrado a ser subastado. El contrato de luz estaba a nombre del anterior propietario y no le llegaban los recibos. Actualmente tiene pinchada la luz porque se la cortaron en septiembre de 2016 infringiendo la Ley 24/2015. Se le dice que debería tramitar el Informe de Riesgo de Exclusión Residencial.

Raquel, de Barcelona: le llegó una carta notificándole la finalización del alquiler social. Se le acaba también el paro este mes y ya ha devuelto el recibo del agua, pues no trabaja desde octubre de 2016 y no puede pagarlo. Le decimos que vaya a los Servicios Sociales para que le tramiten el Informe de Riesgo de Exclusión Residencial y que lo envíen a las compañías de agua y de luz. Nos comenta que su contrato de luz está en el mercado regulado pero que se le ha doblado el importe de la factura y no lo entiende. Se le aconseja que tramite el bono social por estar todos en paro en su hogar, y que haga el cambio de nombre del suministro de agua y tramite todas las ayudas.

Amina, de Barcelona: la luz estaba a nombre de su hijo que se fue de casa y dio de baja el suministro. Ella no supo hacer un alta nueva en ese momento y ahora le piden el boletín eléctrico. Han estado cinco meses sin luz, por lo tanto se han visto obligados a pincharla y ahora le ha llegado una factura reclamándole una deuda de 900 €. Si desde hace un año no puede pagar el alquiler, ¿cómo va a poder hacer frente ahora a esa deuda? Le decimos que tramite el Informe de Riesgo de Exclusión Residencial y la cédula de habitabilidad.

Ángel, de l’Anoia: es propietario, son una familia de cuatro miembros con muy pocos ingresos. No le llegan las facturas de la luz desde hace tres años. Fue a Endesa a pedir Informe de su situación actual pero no se lo han dado: le dijeron que estaba dado de baja desde hacía tres años, pero tiene contador y este va marcando el consumo; no podría  pagar la deuda en caso de que se la reclamaran. Le decimos que hay que afrontar el tema antes de que la deuda siga aumentando. 

Gina, de Hospitalet: vivía con otra gente y se le disparó el consumo. Reclamó y le dijeron que le descontarían en otras facturas el consumo de más pero no lo hicieron y encima le cerraron el expediente de reclamación. Estuvo cuatro meses sin pagar y hace un año que no le llegan las facturas. En Endesa de Hospitalet le han dicho que ellos no saben cómo arreglar su caso, que vaya a la oficina principal de Barcelona. Le aconsejamos que tramite el informe de riesgo de exclusión residencial y que retire la orden de domiciliación de los recibos.

Khaoula, de Cornellà: vive en una vivienda recuperada de Anticipa -filial del fondo buitre Blackstone- en la que está empadronada. Estaba dada de alta de la luz aunque nunca le dieron la documentación pero sí le descontaron el alta en su banco. Le decimos que exija la factura del alta. Actualmente no le llegan facturas y le cortaron la luz la semana pasada: le dejaron un papel para que contactara con la compañía y recibió una llamada anónima acusándola de estar pinchada. Se la anima a seguir viniendo a los asesoramientos para luchar entre todas este gran reto que es conseguir que las viviendas recuperadas tengan acceso a los suministros.

54a CRÓNICA: Las viviendas recuperadas; el talón de Aquiles de los derechos

apeLucía empezó el asesoramiento del día 22 de febrero explicando la acción tan potente que se hizo en la sede principal de Endesa, por el caso de José Manuel y Mireia de Vilagrassa. Fue un día muy intenso, reivindicando nuestros derechos. Endesa no quiso dialogar, pero no pudo ni podrá con nosotros, porque tenemos la razón de nuestra parte y primero son las vidas de las personas que sus múltiples beneficios.

A continuación, empezamos con el turno de palabras:

Alfredo, de la Zona Franca de Barcelona: tiene una deuda de luz, agua y gas, pero al final ha ido al Patronato de la Vivienda y ya tiene el Certificado de Exclusión Residencial. Está más tranquilo porque le dijeron que durante un año no le podían cortar el suministro, aunque a él le gustaría pagarlos proporcionalmente a sus ingresos.

Acordamos que nuestro compañero José Antonio lo acompañaría a las compañías suministradoras para ver cómo se puede solucionar el tema de la deuda acumulada.

Valeria, de Terrassa: está pendiente del alta del agua pero le piden 380 € y no puede asumir esta cantidad. Dice que a pesar de que este año no ha pedido ninguna ayuda a los Servicios Sociales, no quieren hacerse cargo de este importe.

Patricia, de Tordera: tiene un expediente abierto del antiguo contrato, pero como ha conseguido un contrato nuevo, le hemos dicho que no se preocupe, que el que cuenta es el nuevo. También nos ha explicado que en su zona piden el Certificado de Exclusión Residencial para la luz y otro informe para el agua.

Domi, de Tordera: nos comenta el caso de una persona que vive en la casa de su padre que se la quedó el banco. No tiene luz ni agua. Quiere hacer un cambio de nombre de la luz y tiene el boletín eléctrico –cambio de potencia, pero le piden 800 € para poner un poste frente a la casa para la entrada del suministro y no puede asumir dicho importe.

Lucía, de Barcelona: está viviendo en un piso que le alquiló un señor que lo había perdido por impago de hipoteca. El mismo señor lo recuperó y se lo alquiló a ella de manera ilegal. Los suministros van a nombre de él y ella los iba pagando, pero ahora ya no le llegan los recibos de luz ni de agua, solo le llegan los de gas que ella sigue pagando. Está a la espera de un alquiler social, pero mientras tanto no puede poner los suministros a su nombre. Ahora se encuentra con que tiene aviso de corte y esto la tiene sufriendo.

Jordi, de Granollers: no tiene luz desde finales de 2014; vive en su piso que ahora es del banco. Tiene una deuda de unos 1.000 € con Endesa; en estos momentos lleva dos meses trabajando pero no puede hacer frente a esta deuda. Le hemos aconsejado que tramite el Informe de Exclusión Residencial para poder negociar la deuda con la compañía.

María, de Barcelona: vive en Nou Barris en un local recuperado, con su marido y sus dos hijas. Tiene el Informe de Exclusión Residencial. Al empadronarse hubo un error en la dirección. Por este motivo no puede darse de alta del suministro de agua. Están a la espera de encontrar una solución para subsanar dicho error; mientras tanto, tienen que ir a la fuente con garrafas para poder asearse y cocinar.

Pomares, de Barcelona: ha venido a algún asesoramiento anterior por el problema del agua; vive en una casa recuperada y quiere regularizar su situación pero AGBAR no quiere ponerle un contador solidario por estar ocupando.

Nos estamos encontrando con que ahora AGBAR se niega a poner contadores solidarios a viviendas recuperadas. Es una vergüenza, que un bien de primera necesidad como es el agua nos la nieguen vulnerando los derechos humanos.

53a. CRÓNICA: La APE traspasa fronteras

cronica53Una vez más, nuestras compañeras Neus Escofet y Lucía Navarro nos relatan la crónica del 8 de febrero:

Al asesoramiento de hoy vino la televisión checa a grabarnos, ya que, como nos contaron, están haciendo un reportaje sobre pobreza energética. Nos pidieron que querían entrevistar a personas afectadas y ver cómo funcionan nuestras asambleas.

Aquél día llegaron los siguientes casos:

Norman: viene en representación de la PAH de Hospitalet de Llobregat para informarse y aprender cómo transmitir empoderamiento en su asamblea.

Susana, de Badalona: nos ha comentado el caso de su hija que vive en Premià de Mar. Tiene un niño de dos años, paga un alquiler de 550 € y cobra 350 €. Le han cortado el agua. Ha tenido que pedir ayuda para reunir la cantidad de 35 € y pagar el suministro porque con un niño pequeño en casa el agua es vital. Se nos ha encogido el corazón, nos parece totalmente incomprensible que corten el agua a una familia en este estado de vulnerabilidad. Le hemos aconsejado que vaya al equipo de asistencia social a pedir el Certificado de Exclusión Residencial. También que haga la denuncia por incumplimiento de la Ley 24/2015  y que pida las ayudas sociales de AGBAR: tarifa social, ampliación de tramos del consumo y el fondo de solidaridad.

Flor, de la PAH de Badalona: no tiene ingresos y la asistenta social le ha pagado tres facturas, pero ahora está angustiada porque lleva tres meses sin pagar ningún recibo y, aunque sabe que con el Certificado de exclusión residencial no le pueden cortar, la preocupa el eterno problema de la deuda acumulada.

Porque aunque la Administración cubra estas deudas con fondos públicos, nosotras, como APE, estamos totalmente en contra: esta deuda la tienen que pagar las suministradoras con sus enormes beneficios.

Rosa, de la PAH de Castellar del Vallès: tiene un hijo a su cargo. Ella trabaja en sanidad, pero con su sueldo que cada vez va menguando no puede hacer frente al pago de los suministros. Ha recibido aviso de corte de Endesa. Debe cuatro facturas de la luz y tres del gas.

Le hemos informado del bono social de la luz que no sabía que existía, y va a transmitir esta información a la PAH de Castellar para hacerla llegar a más personas afectadas.

Mohamed, de Barcelona: vive solo y pagaba unos 45 € de luz. Le cambiaron el contrato al mercado libre sin darse cuenta y se le ha disparado el importe de las facturas. Es vergonzoso que las comercializadoras se aprovechen de esta manera de las personas más vulnerables. Se le va a hacer un acompañamiento para volver al mercado regulado y solicitar el bono social.

Segundo, de Sant Joan Despí: le van a hacer el boletín eléctrico, es decir, el Certificado de Instalación de Baja Tensión que requiere una reforma en la instalación valorada en 600 €. Ha ido a la asistenta para informarla pero estaba la suplente; han quedado en enviar el presupuesto al Ayuntamiento. Respecto a la deuda, fue a Endesa para negociarla pero para ello tiene que presentar el boletín.

Raquel, de Barcelona: vive en un piso de alquiler social pero está preocupada porque el mes de mayo finaliza el contrato y lleva en paro desde el pasado octubre. Ha venido a informarse: de momento no tiene deudas con las suministradoras.

Dunia, de Barcelona: quiere regularizar su situación con Endesa: su madre necesita una máquina para respirar, pero necesita el boletín eléctrico para empezar a negociar y también está tramitando un alquiler social.

Iván, de Olesa: le cortaron la luz hace dos años. Consiguió un generador para tener luz. Vive en un piso de Bankia del que hace un año le caducó el contrato. Quiere regularizar su situación: tiene el boletín eléctrico pero Endesa no quiere hacerle un contrato porque no tiene la célula de habitabilidad y no tiene contrato de alquiler. Está a la espera de que le hagan un nuevo contrato de alquiler social pero de momento está todo parado.

Fátima, de Barcelona: nos trae una buena noticia: ha conseguido una vivienda de alquiler social y ha venido a informarse para dar de alta los suministros en la nueva vivienda.

Hemos terminado el asesoramiento y, aunque tenemos una ley que nos protege, la lucha por nuestros derechos va a ser larga porque los cortes aún se están produciendo y las suministradoras siguen incumpliendo la Ley 24/2015. Pero nosotras somos incansables y seguiremos en la lucha denunciando a quienes vulneren nuestros derechos.

52a Crónica: ¿En pisos ocupados? Palos en las ruedas… ¡Pero lucharemos!

20170216_125141Esta es la crónica del 25 de enero, relatada por nuestras compañeras Neus Escofet y Lucía Navarro:

En el asesoramiento de hoy, contamos con la presencia de la televisión pública alemana, interesada por transmitir nuestra lucha en su país. También con Juan Antonio, un estudiante universitario de Elche que está realizando un estudio sobre pobreza energética.

La exposición de los casos que nos llegaron este día es la siguiente:

Joaquín, de Terrassa: está ocupando una vivienda desde hace 4 años. Tiene la luz y el agua pinchados. Nos comenta que el Ayuntamiento ha aprobado un contador de agua para personas en situación de pobreza severa. El problema es que las compañías se niegan a poner contadores sin un contrato de alquiler.

Margarita, de Barcelona: nos dice que paga mucho de luz: le llegan facturas de alrededor de 160 €. En su hogar son cinco miembros, entre ellos tres menores. Le hemos pedido que venga con una factura para poder analizar un importe tan elevado y valorar una bajada de potencia.

Lucia, de Nou Barris: nos comenta que en el Centro Cívico de Torre Baró le han ofrecido un curso de pobreza energética para que aprenda cómo ahorrar energía con la instalación de un artefacto. Teme que sea un engaño para vigilar sus costumbres generales. Le explicamos que la finalidad del aparato es medir el uso energético de la vivienda. Ahora bien, es cierto que existe un debate sobre el ahorro energético y la manipulación que se hace de él intentando culpabilizar a la población.

Eusebio, de Barcelona: está en riesgo de exclusión social. Nos comenta que él colabora en todas las causas pero que también debe luchar por sí mismo. Nos conoció en la concentración que hicimos en la plaza Sant Jaume a raíz de la muerte de Rosa de Reus en un incendio ocasionado por el corte de luz que sufrió por parte de Gas Natural. Eusebio está en la primera fase de dificultad para pagar los suministros. Es diabético, tiene un 67% de invalidez reconocida por la Generalitat. Nos comenta indignado que el banco le dejó en descubierto para pagar recibos. Le decimos que exija la devolución de la penalización y la cancelación de la domiciliación de los recibos. También le informamos de todas las ayudas disponibles a las que puede acogerse.

Susana y Segundo, de Sant Joan Despí: los llamó la Concejala para hablar de su caso, pero ella estaba enferma, así que le dieron un teléfono para que nos pusiéramos en contacto con ella desde la APE. Se les hizo un acompañamiento a Endesa y allí nos dijeron que Servicios Sociales había pactado un pago fraccionado en 12 meses y que habían pagado la primera fracción de la deuda. Endesa se reafirma en que hay una aceptación de deuda, pero que sin contrato de alquiler es difícil solucionar el caso.

Kerly, de Badalona: vive en un local y tiene los suministros como local. Cuando vino la primera vez, se le aconsejó que hiciera el cambio de local a vivienda. En el caso del agua lo hizo, así que ha pasado de pagar facturas de 80 € a 20 €. Con la luz tiene una potencia de 5,5 kW. Fue a tramitar reducción de potencia pero le dieron largas: le dijeron que para hacer el cambio tenía que cambiar el contador. El miedo que esta petición le causó la hizo pararlo y ahora teme una factura estimada. Se le aconseja que vuelva a poner el contador en marcha.

Julia, de Esplugues: nos cuenta que quiere bajar la potencia contratada porque le llegan facturas muy elevadas y que solo son dos en casa. Endesa le da largas y le dice que no se puede porque tendrán problemas con el suministro. Nosotras le explicamos que lo que no se puede es jugar con el desconocimiento de las personas sobre sus derechos y la animamos a que siga presionando a la compañía.

Jorge, de Blanes, nos trae novedades sobre su caso: nos cuenta que el Ayuntamiento le ofrece darle un préstamo para pagar su deuda de 200 €. También nos comenta que ayer le cortaron el agua a Hassan; y que Paco, de Vidreres, nos pide ayuda porque hay muchos casos de pobreza energética en la zona.

Jacinto, de Cornellà: nos cuenta que los Servicios Sociales no lo pueden atender porque tiene el suministro de luz pinchado. Se le aconseja que presione a la concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento hasta que le den una solución.

Olga, de Martorell: tiene pinchado el suministro de luz. Es propietaria de su vivienda y nos pregunta si al obtener el Informe de Exclusión Residencial le podrán dar de alta el suministro.

A continuación, nuestra compañera Lucía nos explica la creación de un espacio de ayuda mutua que se alternará quincenalmente con los asesoramientos de los miércoles. En él aprenderemos a gestionar nuestros miedos, la angustia y la frustración que nos produce nuestra situación y cómo aprender a hacer frente a ella desde la vertiente emocional.