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Carme

Crónicas de la pobreza energética

La Alianza contra la Pobreza Energética (APE), con el objetivo de dar visibilidad a los problemas de las personas que vienen para asesorarse, hemos decidido iniciar un Dietario y hacerlo público. Porque detrás de las estadísticas y de los números hay vidas de personas y luchas colectivas.

55a CRÓNICA: Los derechos no tienen fronteras

apeEl asesoramiento colectivo del 22 de marzo empezó con los siguientes casos:

Julio Alberto, de Barcelona: vive en un piso de alquiler social desde el 19 de enero y el 20 se dio de alta de los suministros. Está preocupado porque le vienen unas facturas el doble de lo que iba pagando hasta ahora.

Le hemos aconsejado que no se preocupe si no las puede pagar, que cuando tenga aviso de corte vaya a Habitatge y pida el Informe de Riesgo de Exclusión Residencial para protegerse del corte.

Bouchra, de Cornellà de Llobregat: vive en una vivienda recuperada del BBVA en Esplugues con sus tres hijos y tiene el Certificado de Exclusión Residencial. Antes vivía en Cornellà, donde los niños están escolarizados y Servicios Sociales de la Infancia también los atiende en Cornellà.

Llevan dos meses sin agua ni luz y no están empadronados en el nuevo domicilio. Este caso es muy complicado porque hay un problema: el BBVA ha vendido esta vivienda y el comprador ha depositado unas arras.

Además del agravante que el 16 de marzo vinieron los técnicos de Endesa a hacer una inspección y su hijo mayor firmó como usuario y ahora la compañía le reclama la deuda sin tener un contrato.

Estrella, de Rubí: vive en una vivienda recuperada del banco Santander y está pidiendo un alquiler social; está empadronada en dicha vivienda.

Tiene problemas con la comunidad, el presidente de la escalera no la deja acceder a los contadores de la luz para que no pueda pinchar y le aconseja que vaya al Ayuntamiento a pedir ayudadas; según él, solo dan ayudas a los inmigrantes. Es incomprensible que aún a día de hoy haya personas que piensen así, no pueden entender que las ayudas dependen de la situación de cada familia sin importar su procedencia y en APE no podemos tolerar la xenofobia.

Yolanda, de Rubí: hace dos años que vive en una vivienda recuperada donde está empadronada.Tiene el Informe de Exclusión Residencial y el alta del suministro del agua, pero tiene problemas para darse de alta de la luz.

Amina, de Barcelona: hoy ha venido muy contenta porque por fin ha conseguido la cédula de habitabilidad que le habían negado por tener el contrato caducado. Ahora solo le falta el boletín y ha pedido el Informe de Exclusión Residencial. Las cosas ya van por buen camino.

Es una gran alegría cuando viene una compañera dando las gracias a APE por dar las herramientas necesarias para poder solucionar su problema.

Rosa, de Castellar del Valles: ha venido anteriormente a APE. Ha recibido aviso de corte de Endesa de luz y gas.Ahora nos comenta que su situación ha empeorado porque se ha quedado en el paro.

El sábado le cortaron el gas, ha ido a Bienestar social a explicar su situación.. Nos seguirá informando de su caso.

Merche, de Sant Pere de Vilamajor: lleva más de un mes sin luz; ha hecho un reconocimiento de deuda de 3.000 € y quiere regularizar su situación.

Se le va a hacer un acompañamiento el próximo miércoles porque lo más importante es que le hagan un nuevo contrato y le den de alta del suministro.

La finalidad de los asesoramientos colectivos es compartir nuestra situación personal, preguntar y resolver nuestras dudas.

¡No dejes que te corten tus derechos!

55a CRÓNICA: Otro hogar con peligro de corte de suministros y una enferma: indignante

ape-crònicaEl asesoramiento del dia 8 de marzo empezó con los siguientes casos, descritos per Neus Escofet y Lucía Navarro, quienes nos plasman sobre el papel los casos que van llegando, y que nos esbozan la dureza de vivir en la pobreza energética, pero también la superación de esta situación mediante la lucha colectiva. 

Georgina, de Cornellà: vive en un piso recuperado. Puso el agua a su nombre pero con la luz y el gas no hay manera. Tiene la luz pinchada y la asistenta social le dice que ella no puede hacer nada. Se le explican los pasos a seguir y lo que estamos haciendo para conseguir suministros en viviendas recuperadas. Ha ido a la compañía y le dan largas porque le dicen que está en situación irregular. Se le informa de la encuesta que hemos lanzado para trabajar el tema de los suministros en viviendas recuperadas y dice que ya la rellenó.

Albert, de Badalona: es pensionista con un salario mínimo interprofesional; sin embargo paga un alquiler de 450 €. Nos comenta que cuando fue a tramitar el Informe de Riesgo de Exclusión Residencial la asistenta social no supo cómo hacerlo. Para cambiar el nombre del contrato de luz le piden el boletín eléctrico –trámite para bajar la potencia- que no puede pagar. Le aconsejamos que le hagan un presupuesto y que pregunte en el Ayuntamiento si le pueden cubrir este gasto.

Manuela, de Badalona: es propietaria de su vivienda pero no puede pagar los recibos ya que solo cobra 600 €. Le acaba de llegar la deuda y tiene miedo de que le corten, como en octubre del año pasado. Ella está en una situación muy vulnerable, ya que tiene una hermana que necesita una máquina de oxigeno. Se le propone un acompañamiento potente a Gas Natural con el Informe de Riesgo de Exclusión Residencial y los informes médicos con el objetivo de que la compañía le dé un compromiso por escrito de que no le volverán a cortar el suministro. También se propone hacer denuncia del corte ante la Agencia Catalana de Consumo por haber infringido la Ley 24/2015.

Víctor, de Cornellà: ocupa un piso que fue suyo, y sobre el cual está negociando un alquiler social con el BBVA, mientras ha entrado a ser subastado. El contrato de luz estaba a nombre del anterior propietario y no le llegaban los recibos. Actualmente tiene pinchada la luz porque se la cortaron en septiembre de 2016 infringiendo la Ley 24/2015. Se le dice que debería tramitar el Informe de Riesgo de Exclusión Residencial.

Raquel, de Barcelona: le llegó una carta notificándole la finalización del alquiler social. Se le acaba también el paro este mes y ya ha devuelto el recibo del agua, pues no trabaja desde octubre de 2016 y no puede pagarlo. Le decimos que vaya a los Servicios Sociales para que le tramiten el Informe de Riesgo de Exclusión Residencial y que lo envíen a las compañías de agua y de luz. Nos comenta que su contrato de luz está en el mercado regulado pero que se le ha doblado el importe de la factura y no lo entiende. Se le aconseja que tramite el bono social por estar todos en paro en su hogar, y que haga el cambio de nombre del suministro de agua y tramite todas las ayudas.

Amina, de Barcelona: la luz estaba a nombre de su hijo que se fue de casa y dio de baja el suministro. Ella no supo hacer un alta nueva en ese momento y ahora le piden el boletín eléctrico. Han estado cinco meses sin luz, por lo tanto se han visto obligados a pincharla y ahora le ha llegado una factura reclamándole una deuda de 900 €. Si desde hace un año no puede pagar el alquiler, ¿cómo va a poder hacer frente ahora a esa deuda? Le decimos que tramite el Informe de Riesgo de Exclusión Residencial y la cédula de habitabilidad.

Najat, de Barcelona: desde hace cuatro meses vive con sus dos niños, uno de ellos con discapacidad, en una vivienda recuperada de protección oficial, en la que está empadronada gracias al Ayuntamiento. Con eso creyó que podía regularizar los suministros pero Endesa no le hace caso por no tener contrato de alquiler, y encima le cortaron la luz hace tres semanas y casi tuvo un incendio por alumbrarse con velas. Le han pedido mucha documentación médica para aportar a la suministradora para que tengan en cuenta su caso, ya que su situación es dramática. Se siente frustrada porque, por un lado le dicen que vaya a pedir ayuda a la asistenta social, y cuando va, esta le dice que no la puede ayudar. Piensa que no es justo que le pase esto, que por querer hacer las cosas bien, ya que ella quiere pagar, no entiende que le pongan tantas trabas; si se ha visto obligada a ocupar ha sido por no dormir en la calle con los niños. Está en trámite de vivienda con Habitatge para conseguir un alquiler social. Se le dice que se le hará un acompañamiento a Endesa.

Ángel, de l’Anoia: es propietario, son una familia de cuatro miembros con muy pocos ingresos. No le llegan las facturas de la luz desde hace tres años. Fue a Endesa a pedir Informe de su situación actual pero no se lo han dado: le dijeron que estaba dado de baja desde hacía tres años, pero tiene contador y este va marcando el consumo; no podría  pagar la deuda en caso de que se la reclamaran. Le decimos que hay que afrontar el tema antes de que la deuda siga aumentando. 

Gina, de Hospitalet: vivía con otra gente y se le disparó el consumo. Reclamó y le dijeron que le descontarían en otras facturas el consumo de más pero no lo hicieron y encima le cerraron el expediente de reclamación. Estuvo cuatro meses sin pagar y hace un año que no le llegan las facturas. En Endesa de Hospitalet le han dicho que ellos no saben cómo arreglar su caso, que vaya a la oficina principal de Barcelona. Le aconsejamos que tramite el informe de riesgo de exclusión residencial y que retire la orden de domiciliación de los recibos.

Khaoula, de Cornellà: vive en una vivienda recuperada de Anticipa -filial del fondo buitre Blackstone- en la que está empadronada. Estaba dada de alta de la luz aunque nunca le dieron la documentación pero sí le descontaron el alta en su banco. Le decimos que exija la factura del alta. Actualmente no le llegan facturas y le cortaron la luz la semana pasada: le dejaron un papel para que contactara con la compañía y recibió una llamada anónima acusándola de estar pinchada. Se la anima a seguir viniendo a los asesoramientos para luchar entre todas este gran reto que es conseguir que las viviendas recuperadas tengan acceso a los suministros.

54a CRÓNICA: Las viviendas recuperadas; el talón de Aquiles de los derechos

apeLucía empezó el asesoramiento del día 22 de febrero explicando la acción tan potente que se hizo en la sede principal de Endesa, por el caso de José Manuel y Mireia de Vilagrassa. Fue un día muy intenso, reivindicando nuestros derechos. Endesa no quiso dialogar, pero no pudo ni podrá con nosotros, porque tenemos la razón de nuestra parte y primero son las vidas de las personas que sus múltiples beneficios.

A continuación, empezamos con el turno de palabras:

Alfredo, de la Zona Franca de Barcelona: tiene una deuda de luz, agua y gas, pero al final ha ido al Patronato de la Vivienda y ya tiene el Certificado de Exclusión Residencial. Está más tranquilo porque le dijeron que durante un año no le podían cortar el suministro, aunque a él le gustaría pagarlos proporcionalmente a sus ingresos.

Acordamos que nuestro compañero José Antonio lo acompañaría a las compañías suministradoras para ver cómo se puede solucionar el tema de la deuda acumulada.

Valeria, de Terrassa: está pendiente del alta del agua pero le piden 380 € y no puede asumir esta cantidad. Dice que a pesar de que este año no ha pedido ninguna ayuda a los Servicios Sociales, no quieren hacerse cargo de este importe.

Patricia, de Tordera: tiene un expediente abierto del antiguo contrato, pero como ha conseguido un contrato nuevo, le hemos dicho que no se preocupe, que el que cuenta es el nuevo. También nos ha explicado que en su zona piden el Certificado de Exclusión Residencial para la luz y otro informe para el agua.

Domi, de Tordera: nos comenta el caso de una persona que vive en la casa de su padre que se la quedó el banco. No tiene luz ni agua. Quiere hacer un cambio de nombre de la luz y tiene el boletín eléctrico –cambio de potencia, pero le piden 800 € para poner un poste frente a la casa para la entrada del suministro y no puede asumir dicho importe.

Lucía, de Barcelona: está viviendo en un piso que le alquiló un señor que lo había perdido por impago de hipoteca. El mismo señor lo recuperó y se lo alquiló a ella de manera ilegal. Los suministros van a nombre de él y ella los iba pagando, pero ahora ya no le llegan los recibos de luz ni de agua, solo le llegan los de gas que ella sigue pagando. Está a la espera de un alquiler social, pero mientras tanto no puede poner los suministros a su nombre. Ahora se encuentra con que tiene aviso de corte y esto la tiene sufriendo.

Jordi, de Granollers: no tiene luz desde finales de 2014; vive en su piso que ahora es del banco. Tiene una deuda de unos 1.000 € con Endesa; en estos momentos lleva dos meses trabajando pero no puede hacer frente a esta deuda. Le hemos aconsejado que tramite el Informe de Exclusión Residencial para poder negociar la deuda con la compañía.

María, de Barcelona: vive en Nou Barris en un local recuperado, con su marido y sus dos hijas. Tiene el Informe de Exclusión Residencial. Al empadronarse hubo un error en la dirección. Por este motivo no puede darse de alta del suministro de agua. Están a la espera de encontrar una solución para subsanar dicho error; mientras tanto, tienen que ir a la fuente con garrafas para poder asearse y cocinar.

Pomares, de Barcelona: ha venido a algún asesoramiento anterior por el problema del agua; vive en una casa recuperada y quiere regularizar su situación pero AGBAR no quiere ponerle un contador solidario por estar ocupando.

Nos estamos encontrando con que ahora AGBAR se niega a poner contadores solidarios a viviendas recuperadas. Es una vergüenza, que un bien de primera necesidad como es el agua nos la nieguen vulnerando los derechos humanos.

53a. CRÓNICA: La APE traspasa fronteras

cronica53Una vez más, nuestras compañeras Neus Escofet y Lucía Navarro nos relatan la crónica del 8 de febrero:

Al asesoramiento de hoy vino la televisión checa a grabarnos, ya que, como nos contaron, están haciendo un reportaje sobre pobreza energética. Nos pidieron que querían entrevistar a personas afectadas y ver cómo funcionan nuestras asambleas.

Aquél día llegaron los siguientes casos:

Norman: viene en representación de la PAH de Hospitalet de Llobregat para informarse y aprender cómo transmitir empoderamiento en su asamblea.

Susana, de Badalona: nos ha comentado el caso de su hija que vive en Premià de Mar. Tiene un niño de dos años, paga un alquiler de 550 € y cobra 350 €. Le han cortado el agua. Ha tenido que pedir ayuda para reunir la cantidad de 35 € y pagar el suministro porque con un niño pequeño en casa el agua es vital. Se nos ha encogido el corazón, nos parece totalmente incomprensible que corten el agua a una familia en este estado de vulnerabilidad. Le hemos aconsejado que vaya al equipo de asistencia social a pedir el Certificado de Exclusión Residencial. También que haga la denuncia por incumplimiento de la Ley 24/2015  y que pida las ayudas sociales de AGBAR: tarifa social, ampliación de tramos del consumo y el fondo de solidaridad.

Flor, de la PAH de Badalona: no tiene ingresos y la asistenta social le ha pagado tres facturas, pero ahora está angustiada porque lleva tres meses sin pagar ningún recibo y, aunque sabe que con el Certificado de exclusión residencial no le pueden cortar, la preocupa el eterno problema de la deuda acumulada.

Porque aunque la Administración cubra estas deudas con fondos públicos, nosotras, como APE, estamos totalmente en contra: esta deuda la tienen que pagar las suministradoras con sus enormes beneficios.

Rosa, de la PAH de Castellar del Vallès: tiene un hijo a su cargo. Ella trabaja en sanidad, pero con su sueldo que cada vez va menguando no puede hacer frente al pago de los suministros. Ha recibido aviso de corte de Endesa. Debe cuatro facturas de la luz y tres del gas.

Le hemos informado del bono social de la luz que no sabía que existía, y va a transmitir esta información a la PAH de Castellar para hacerla llegar a más personas afectadas.

Mohamed, de Barcelona: vive solo y pagaba unos 45 € de luz. Le cambiaron el contrato al mercado libre sin darse cuenta y se le ha disparado el importe de las facturas. Es vergonzoso que las comercializadoras se aprovechen de esta manera de las personas más vulnerables. Se le va a hacer un acompañamiento para volver al mercado regulado y solicitar el bono social.

Segundo, de Sant Joan Despí: le van a hacer el boletín eléctrico, es decir, el Certificado de Instalación de Baja Tensión que requiere una reforma en la instalación valorada en 600 €. Ha ido a la asistenta para informarla pero estaba la suplente; han quedado en enviar el presupuesto al Ayuntamiento. Respecto a la deuda, fue a Endesa para negociarla pero para ello tiene que presentar el boletín.

Raquel, de Barcelona: vive en un piso de alquiler social pero está preocupada porque el mes de mayo finaliza el contrato y lleva en paro desde el pasado octubre. Ha venido a informarse: de momento no tiene deudas con las suministradoras.

Dunia, de Barcelona: quiere regularizar su situación con Endesa: su madre necesita una máquina para respirar, pero necesita el boletín eléctrico para empezar a negociar y también está tramitando un alquiler social.

Iván, de Olesa: le cortaron la luz hace dos años. Consiguió un generador para tener luz. Vive en un piso de Bankia del que hace un año le caducó el contrato. Quiere regularizar su situación: tiene el boletín eléctrico pero Endesa no quiere hacerle un contrato porque no tiene la célula de habitabilidad y no tiene contrato de alquiler. Está a la espera de que le hagan un nuevo contrato de alquiler social pero de momento está todo parado.

Fátima, de Barcelona: nos trae una buena noticia: ha conseguido una vivienda de alquiler social y ha venido a informarse para dar de alta los suministros en la nueva vivienda.

Hemos terminado el asesoramiento y, aunque tenemos una ley que nos protege, la lucha por nuestros derechos va a ser larga porque los cortes aún se están produciendo y las suministradoras siguen incumpliendo la Ley 24/2015. Pero nosotras somos incansables y seguiremos en la lucha denunciando a quienes vulneren nuestros derechos.

52a Crónica: ¿En pisos ocupados? Palos en las ruedas… ¡Pero lucharemos!

20170216_125141Esta es la crónica del 25 de enero, relatada por nuestras compañeras Neus Escofet y Lucía Navarro:

En el asesoramiento de hoy, contamos con la presencia de la televisión pública alemana, interesada por transmitir nuestra lucha en su país. También con Juan Antonio, un estudiante universitario de Elche que está realizando un estudio sobre pobreza energética.

La exposición de los casos que nos llegaron este día es la siguiente:

Joaquín, de Terrassa: está ocupando una vivienda desde hace 4 años. Tiene la luz y el agua pinchados. Nos comenta que el Ayuntamiento ha aprobado un contador de agua para personas en situación de pobreza severa. El problema es que las compañías se niegan a poner contadores sin un contrato de alquiler.

Margarita, de Barcelona: nos dice que paga mucho de luz: le llegan facturas de alrededor de 160 €. En su hogar son cinco miembros, entre ellos tres menores. Le hemos pedido que venga con una factura para poder analizar un importe tan elevado y valorar una bajada de potencia.

Lucia, de Nou Barris: nos comenta que en el Centro Cívico de Torre Baró le han ofrecido un curso de pobreza energética para que aprenda cómo ahorrar energía con la instalación de un artefacto. Teme que sea un engaño para vigilar sus costumbres generales. Le explicamos que la finalidad del aparato es medir el uso energético de la vivienda. Ahora bien, es cierto que existe un debate sobre el ahorro energético y la manipulación que se hace de él intentando culpabilizar a la población.

Eusebio, de Barcelona: está en riesgo de exclusión social. Nos comenta que él colabora en todas las causas pero que también debe luchar por sí mismo. Nos conoció en la concentración que hicimos en la plaza Sant Jaume a raíz de la muerte de Rosa de Reus en un incendio ocasionado por el corte de luz que sufrió por parte de Gas Natural. Eusebio está en la primera fase de dificultad para pagar los suministros. Es diabético, tiene un 67% de invalidez reconocida por la Generalitat. Nos comenta indignado que el banco le dejó en descubierto para pagar recibos. Le decimos que exija la devolución de la penalización y la cancelación de la domiciliación de los recibos. También le informamos de todas las ayudas disponibles a las que puede acogerse.

Susana y Segundo, de Sant Joan Despí: los llamó la Concejala para hablar de su caso, pero ella estaba enferma, así que le dieron un teléfono para que nos pusiéramos en contacto con ella desde la APE. Se les hizo un acompañamiento a Endesa y allí nos dijeron que Servicios Sociales había pactado un pago fraccionado en 12 meses y que habían pagado la primera fracción de la deuda. Endesa se reafirma en que hay una aceptación de deuda, pero que sin contrato de alquiler es difícil solucionar el caso.

Kerly, de Badalona: vive en un local y tiene los suministros como local. Cuando vino la primera vez, se le aconsejó que hiciera el cambio de local a vivienda. En el caso del agua lo hizo, así que ha pasado de pagar facturas de 80 € a 20 €. Con la luz tiene una potencia de 5,5 kW. Fue a tramitar reducción de potencia pero le dieron largas: le dijeron que para hacer el cambio tenía que cambiar el contador. El miedo que esta petición le causó la hizo pararlo y ahora teme una factura estimada. Se le aconseja que vuelva a poner el contador en marcha.

Julia, de Esplugues: nos cuenta que quiere bajar la potencia contratada porque le llegan facturas muy elevadas y que solo son dos en casa. Endesa le da largas y le dice que no se puede porque tendrán problemas con el suministro. Nosotras le explicamos que lo que no se puede es jugar con el desconocimiento de las personas sobre sus derechos y la animamos a que siga presionando a la compañía.

Jorge, de Blanes, nos trae novedades sobre su caso: nos cuenta que el Ayuntamiento le ofrece darle un préstamo para pagar su deuda de 200 €. También nos comenta que ayer le cortaron el agua a Hassan; y que Paco, de Vidreres, nos pide ayuda porque hay muchos casos de pobreza energética en la zona.

Jacinto, de Cornellà: nos cuenta que los Servicios Sociales no lo pueden atender porque tiene el suministro de luz pinchado. Se le aconseja que presione a la concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento hasta que le den una solución.

Olga, de Martorell: tiene pinchado el suministro de luz. Es propietaria de su vivienda y nos pregunta si al obtener el Informe de Exclusión Residencial le podrán dar de alta el suministro.

A continuación, nuestra compañera Lucía nos explica la creación de un espacio de ayuda mutua que se alternará quincenalmente con los asesoramientos de los miércoles. En él aprenderemos a gestionar nuestros miedos, la angustia y la frustración que nos produce nuestra situación y cómo aprender a hacer frente a ella desde la vertiente emocional.

51a. Crónica: en 2017, siguen cortando la luz

cronicapeDespués de unas merecidas vacaciones, hoy, 11 de enero, empezamos el nuevo curso en la APE con energías renovadas para seguir luchando por el acceso a una vivienda digna, donde la luz, el agua y el gas sean un derecho y no un privilegio.

Este 2017 debería ser un año cargado de valores humanos, donde la solidaridad y el apoyo mutuo sean el motor que nos impulse a seguir adelante. Nos lo relatan nuestras compañeras Neus Escofet y Lucía Navarro.

Empezamos el turno de palabra con los siguientes testimonios:

Míriam nos comunica que ya casi está a punto el inicio de una nueva APE en Sabadell. Allí, a través de la PAH, ya llevan tiempo asesorando sobre pobreza energética. No obstante, vino cargada de dudas que hemos intentado resolver entre todas, además de manifestarle nuestro total apoyo.

Alicia y Alberto, de Barcelona: están ocupando una vivienda de banco, en trámite de alquiler social; tienen luz pero no tienen contador de agua. Llevan tiempo viniendo a los asesoramientos y participando activamente en todas nuestras campañas. Les hacemos saber que no están solos en su lucha por conseguir una vivienda digna, y les recordamos los pasos a seguir para poder acceder a los suministros básicos.

Domi, de Tordera, nos expuso el caso de una afectada que está pendiente de dación en pago: Gas Natural le reclama una deuda de 600 € y la compañía de agua otra de importe similar. Los contadores van a su nombre pero la deuda no es suya, así que la afectada deberá demostrar que ella no vivía ahí en ese periodo de tiempo.

Salomé, de Rubí: nos comenta que su deuda de suministros se va acumulando y esto le produce angustia. Ha observado que le ha cambiado mucho el carácter con su familia pues presiona mucho a sus hijos para que no gasten luz. Por eso nos sentimos agobiados cuando se nos intenta presionar con el ahorro energético: ¿y qué pasa con la calidad de vida? No podemos permitir que los beneficios de las compañías de suministros estén por encima de nuestros derechos.

Segundo, de Sant Joan Despí: como en anteriores asesoramientos, nos vuelve a refrescar su caso que es muy complicado, ya que tiene una deuda de 1.695 € de luz que no puede afrontar de ninguna manera. Le proponemos hacer un acompañamiento el próximo martes para intentar negociar una solución definitiva.

Jordi, de APE Blanes, nos expone dos casos: el de Sheila, que vive en una vivienda recuperada, y que está negociando desde hace un año un alquiler social. Le cortaron la luz el pasado 24 de diciembre, así que no tuvo más remedio que pincharla. Ella fue a Endesa porque quiere regularizar su situación, y en vez de darle facilidades le pusieron más “palos a las ruedas”. Le dijeron que esa casa nunca había tenido contador, que siempre había estado pinchada y no ha habido manera de encontrar una solución.

El segundo caso es el de Carol, de Vidreres, a quien también le cortaron la luz el mismo 24, a pesar de tener un informe de vulnerabilidad que Endesa se niega a aceptar, con el agravante de haberla denunciado por fraude. El juicio se celebrará el próximo lunes 16 de enero pero ya hay montada una acción de apoyo a la que pensamos asistir todas.

Jordi también nos actualizó su propio caso: después de una ardua lucha, le acaban de poner el contador de luz, pero la primera factura le ha venido por un coste inasumible, y como cobra una prestación de 778 € por minusvalía, en el Ayuntamiento le niegan ayudas para el pago porque le dicen que pasa de los baremos establecidos. Nos informa que hay ayuntamientos que si se trata de un cambio de titularidad del suministro no te ayudan, pero si es un alta nueva, sí.

Edita, de Barcelona: está ocupando su propia casa en trámite de una dación en pago. Hace tiempo le cortaron la luz y el Departamento de Asistencia Social le pagó la deuda. Tenía que renovar la instalación pero no pudo hacerlo por no tener dinero en ese momento, aunque más tarde lo hizo a través de un conocido a quien le fue pagando poco a poco, pero esta persona desapareció. Este fin de semana le petó el contador y ella recuerda que éste siempre hacía un sonido horrible y aunque lo comunicó a Endesa nunca vinieron a arreglarlo, como tampoco nunca más le vinieron facturas.

Como podéis imaginar, no nos quedaremos de brazos cruzados: están en juego nuestros derechos y pensamos seguir defendiéndolos. Así pues, nos espera una dura batalla, no solo para combatir el frío de este riguroso invierno, sino para exigir a las administraciones y a las compañías de suministros que, mientras haya una sola persona padeciendo pobreza energética, la APE seguirá en la lucha.

 

50a. CRÓNICA: Las empresas suministradoras cortan los cables de las casas ocupadas

crònica 50Nuevamente nuestras compañeras Neus Escofet y Lucía Navarro nos hacen partícipes de diferentes situaciones que viven personas que padecen en propia piel la pobreza energética y que vinieron a compartir sus vivencias en el asesoramiento colectivo de la Alianza Contra la Pobreza Energética (APE) del 14 de diciembre.

Hoy han venido al asesoramiento unos periodistas del Periódico de Catalunya que están haciendo un reportaje sobre los derechos de los consumidores; querían informarse de los cortes de suministros que sufre la ciudadanía y hablar con algunas personas afectadas.

También hemos tenido a Clare, de la Cooperativa El Risell, que ha venido a grabar cómo funciona un asesoramiento colectivo de la APE.

A continuación, empezamos con la ronda de casos:

Piedad, de Terrassa: tiene un 65 % de discapacidad y forma parte de una asociación de discapacidades mentales; su problema es que está ocupando un piso de Bankia y lleva siete meses sin agua. Ha ido a la PAH porque necesita un alquiler social con urgencia y quiere regularizar su situación para poder tener todos los suministros a su nombre y seguir trabajando en su asociación.

Valeria, de Terrassa: ha estado cuatro meses viviendo en un piso puente en el cual dio de alta los suministros.  El 21 de noviembre le adjudicaron por fin un piso y tuvo que pagar 500 € por el alta nueva; su problema es que Endesa le reclama una deuda del anterior piso.

Varias compañeras han quedado en acompañarla a la compañía suministradora para ver cómo está su situación, y presionar para que le den de una vez la luz en el piso actual.

María, de Terrassa: nos comenta que ahora las empresas suministradoras cortan los cables de las casas ocupadas, para que las personas que viven en ellas no puedan volver a conectarse.

Nadira, de Barcelona: nos comenta que AGBAR le está reclamando una deuda de 600 € del piso donde vivía antes. Cuando ella dejó ese piso, llamó para darse de baja pero la compañía no lo anotó. El nuevo inquilino no hizo el cambio de nombre, así que esa deuda no le corresponde a ella.

Le hemos aconsejado que vaya en persona a las oficinas de Agbar con el contrato de alquiler de su nuevo piso, para demostrarles el tiempo que lleva en esta nueva vivienda y solicitar la baja inmediatamente y la condonación de esa deuda.

Amanda, de Barcelona: vive desde el mes de junio en un piso de alquiler; le dijeron que el propietario le daría de alta de los suministros, pero solo le ha dado de alta del agua. Ha llamado a Endesa y allí le dicen que no tiene ni contador; ellos quieren contratar la luz con la comercializadora Hola Luz, pero Endesa les dice que desde 2014 no hay contador.

Le hemos aconsejado que hable personalmente con el propietario del piso para que les dé una solución y así ellos puedan darse de alta de los suministros.

Hemos finalizado el asesoramiento de hoy despidiéndonos hasta el año que viene, recordando que nos vamos a reunir el día 17 de diciembre en el local de nuestras compañeras de la PAH, para celebrar todas juntas las navidades. Es una manera de demostrar que somos una gran familia, que no solo estamos juntas luchando por nuestros derechos, sino que también nos reunimos para celebrar los buenos momentos.

49a. CRÓNICA: LA LEY 24 SALVA VIDAS

assessorament 30novDe la mano de nuestras compañeras Neus Escofet y Lucía Navarro, de nuevo os hacemos partícipes de diferentes situaciones que viven personas que padecen en propia piel la pobreza energética y que vinieron a compartir sus vivencias en el asesoramiento colectivo de la Alianza Contra la Pobreza Energética (APE) del 30 de noviembre.

El asesoramiento de hoy se inició con la presentación de una periodista de un canal de televisión francesa que está recogiendo información sobre la pobreza energética en España. Nos pidió permiso para grabar y se lo concedimos de manera unánime, pues sabemos que una manera de combatir este drama es visibilizando nuestra lucha.

A continuación, empezamos con la ronda de casos:

Segundo, de Sant Joan Despí: no es la primera vez que nos visita; esta vez vino con su mujer y nos volvió a recordar su situación: fueron víctimas de un alquiler fraudulento por el cual les cobraron 1.700 € a través de alguien que recuperó una vivienda y los engañó haciéndose pasar por propietario.

Para poner los suministros a su nombre les exigieron el pago de una factura de luz de más de 200 €. A pesar de su estrechez económica la pagaron porque querían regularizar su situación. Cuál no sería su sorpresa cuando se encontraron con la reclamación de otra deuda acumulada de 1.695 €; a esta sí que no pudieron hacer frente, así que este impago les impide ser titulares del servicio; en este momento tienen amenaza de corte de suministro. Les hemos aconsejado que empiecen a tramitar con urgencia el informe de riesgo de exclusión residencial para protegerse del corte.

Ángeles, de Nou Barris: necesita el boletín eléctrico (documento oficial emitido por un instalador electricista autorizado que certifica que una instalación cumple todos los requisitos para el suministro) para hacer el cambio de titularidad del suministro —estaba a nombre de su madre fallecida— y está preocupada por el coste. Tenía una deuda de luz de la que le queda una parte; su miedo es que hay que hacer obras en la instalación y ella no puede asumir ese gasto. Se le aconseja pedir un presupuesto y llevarlo a su asistenta social para valorar una posible ayuda.

Kerly, de Badalona: se encuentra en fase de subasta de la vivienda por impago de su hipoteca; agotó las prestaciones y ahora está viviendo de sus ahorros, pero estos no le llegan para pagar las facturas de los suministros; la vivienda está catalogada como local comercial, de manera que le piden la cédula de habitabilidad y ahora mismo no la puede obtener. Se le aconseja que vaya a Servicios Sociales a exponer su caso para que valoren su situación de vulnerabilidad.

Isabel, de Cornellà: le reclaman una deuda de 1.170 €; ha pedido información a Endesa de Sevilla al haber tenido problemas de titularidad del contrato debido a un error de la compañía; en Servicios Sociales le deniegan el informe de riesgo de exclusión residencial porque dicen que hay ingresos en esa familia, pero estos son de solo 700 € para una unidad familiar de cinco personas. Se le aconseja pedir la condonación de la deuda.

Ross Mary: con su alegría habitual nos comenta que ella siempre le lleva información a su asistenta social para que esté actualizada ante problemas de otras familias en su misma situación.

Ángel, de la Anoia: vive en un piso de propiedad en el que se hicieron obras, le quitaron los contadores y los metieron en un cuartucho, y desde entonces no le han cobrado porque no le ha llegado ninguna factura, así que lleva cuatro años sin pagar la luz; son cuatro en casa y están todos parados. Se le aconseja sacar el informe de riesgo de exclusión residencial para protegerse del corte.

Patricia, de Tordera: nos informa de los resultados de la acción de esta mañana de presión al Ayuntamiento. La comitiva ha dejado claro que no van a consentir más cortes de suministros a familias vulnerables; han salido de la reunión con la promesa de dar alternativa habitacional a las familias que han sufrido daños colaterales, y también que no va a haber más cortes si no hay conflicto social o denuncias en las viviendas ocupadas.

Tania, de Nou Barris: venía de un desahucio y ahora vive de alquiler social en un piso de Habitatge; para poner los suministros a su nombre le pedían pagar una deuda del inquilino anterior. No pudo, así que le cortaron tres veces la luz y no tuvo más remedio que comprar fusibles para pincharla. Endesa la acosa para que pague una deuda de 103,74 € de 2014, esta deuda es suya pero también hay deuda del anterior inquilino. Se le aconseja que tramite el informe de riesgo de exclusión residencial y que solicite información sobre ayudas para el pago de la deuda.

Ángeles interrumpe para preguntar por el precio del kilowatio, dice que no es justo que paguen por igual los que ganan mucho y los que no ganan nada. En eso hemos estado todas de acuerdo; de hecho, forma parte de una de las peticiones que estamos haciendo al Gobierno, como es la de una tarifa adecuada a los ingresos de las familias que están en situación de vulnerabilidad.

David, de Sabadell: nos actualiza datos sobre su empoderamiento para abrir una APE en su localidad. Le comentamos que para ello tiene que seguir viniendo a los asesoramientos hasta que aprenda lo suficiente para poder empezar a asesorar y empoderar a las personas en situación de pobreza energética.

Al final de los turnos de palabra, Yolanda nos explica la acción estatal prevista para el viernes 2 de diciembre a las 19 horas. Se trata de seguir señalizando a las compañías de suministros como responsables de que la #PobrezaEnergéticaMata y que la #Ley24SalvaVidas.

48a. CRÓNICA: Denunciamos el caso de Rosa de Reus delante de la Generalitat

assessorament 16novDe nuevo, a través de nuestras compañeras Neus Escofet y Lucía Navarro, os hacemos partícipes de diferentes situaciones que viven personas que padecen en propia piel la pobreza energética y que vinieron a compartir sus vivencias en el asesoramiento colectivo de la Alianza Contra la Pobreza Energética (APE) del 16 de noviembre.

Hoy solo vamos a hacer asesoramiento y al acabar nos vamos a ir todas juntas a la plaça Sant Jaume, delante de la Generalitat, para denunciar el caso de Rosa de Reus, que murió en un incendio a causa de la pobreza energética, por no cumplir Gas Natural Fenosa con el principio de precaución de la Ley 24/2015, que dice que antes de cortar el suministro tienen que ponerse en contacto con Servicios Sociales para saber si esta persona es vulnerable, y no lo hicieron; y también para presionar al gobierno de la Generalitat para que haga cumplir la ley.

Hemos empezado el asesoramiento con el caso de Pomares, de la Zona Franca: vive en una vivienda recuperada, tiene informe de exclusión residencial, no tiene agua y en Servicios Sociales le dicen que no le pueden poner agua porque está ocupando una vivienda; AGBAR necesita recibir una orden de los Servicios Sociales para poder poner un contador solidario. Otra vez nos enfrentamos con el eterno problema de las viviendas recuperadas.

Jordi y Teresa, del barrio del Raval: Jordi vive con su madre que está enferma y la atienden en Servicios Sociales; están en un piso de alquiler social, el contrato va a nombre de su madre; para renovárselo le piden las facturas de la luz, que en la actualidad la tienen pinchada. Le hemos aconsejado que primero de todo vaya a Endesa a pedir información de su situación, para saber cómo actuar.

Isabel, de Cornellà: tiene tres hijos; lleva un mes y medio sin luz y se le llevaron el contador. Ella tenía dos recibos impagados, que pagó para regularizar su situación. Ahora se encuentra con que tiene un expediente de unos 1.500 €. Cuando compró el piso hizo un cambio de nombre, pero no está muy claro si se produjo este cambio o pusieron su nombre juntamente con el del anterior inquilino. Se le aconseja que vaya a Endesa para averiguar cómo esta su situación, y si no se la aclaran se le hará un acompañamiento.

Aparte, tiene otro problema: en Servicios Sociales no quieren darle el certificado de exclusión residencial porque trabaja y cobra 750 €. ¿Cómo puede una familia compuesta por cinco miembros salir adelante con tan solo esos ingresos? Nos resulta totalmente incomprensible.

Raquel, de Barcelona: vive en un piso de alquiler social con sus dos hijos; en Servicios Sociales le han ayudado a pagar los contratos de luz y gas y ella ha pagado el agua. Se queja de que le vienen unos importes muy elevados en la factura de la luz; le hemos aconsejado que traiga las facturas para analizar por qué le suben tanto.

Eva, de Badalona: vive con su hija con dependencia, está intentando un alquiler social; tiene problemas para hacer frente al pago de la luz y Endesa no le acepta el certificado de vulnerabilidad que le ha hecho la asistenta social. Se le ha aconsejado que vuelva a la asistenta social y le solicite el certificado de exclusión residencial. Nuestra compañera Cristina, que también vive en Badalona, se ha ofrecido a acompañarla .

Haman, de L’Hospitalet de Llobregat: vive en un piso de alquiler social; le llegan facturas muy altas de luz de 180 € aproximadamente, lo tienen todo eléctrico, con una potencia contratada 6,9kW. Ha llamado a Endesa para que le revisen el contador, pero le cobran 65 €. Le aconsejamos que primero de todo baje la potencia. El contador también lo puede revisar el Departamento de Industria de la Generalitat, pero no sabemos si es gratuito o no, para ello tiene que llamar al 012 para consultarlo.

Judit está muy angustiada porque está recibiendo unas cartas que le reclaman una deuda de un piso del que hace años fue desahuciada. Está siendo acosada, ya que la llaman cada miércoles y jueves diciéndole que le van a cortar la luz si no paga. Le hemos dicho que no se preocupe si está pagando los suministros donde vive, que no le pueden cortar por el impago de otra vivienda.

Domi, de Tordera: vive en un bloque de viviendas recuperadas. Les han cortado todos los suministros de agua y luz y han puesto guardias de seguridad para evitar que se enganchen. En este bloque viven personas mayores y niños pequeños. Lo han denunciado al Síndic de Greuges. Quieren hacer una acción delante del Ayuntamiento, así que nos piden colaboración y acompañamiento.

Al finalizar nos hemos ido todas juntas a la Plaça Sant Jaume.

47a. CRÓNICA: Nos preocupa la proximidad del invierno, la salud y la seguridad de las familias

assessorament 2novDe nuevo os hacemos partícipes de diferentes situaciones que viven personas que padecen en propia piel la pobreza energética y que vinieron a compartir sus vivencias en el asesoramiento colectivo de la Alianza Contra la Pobreza Energética (APE) del 2 de noviembre, de la mano de nuestras compañeras Neus Escofet y Lucía Navarro:

“Hoy hemos empezado el asesoramiento con un caso de una familia con tres menores en Roda de Berà, que viven en una vivienda recuperada y les han cortado la luz.

La angustia de esta familia solo la pueden entender aquellas personas que están en la misma situación o que han tomado conciencia social.

A las grandes empresas suministradoras solo las mueve su avaricia, acrecentar más y más cada día su capital, pisando los derechos de la ciudadanía, sin ningún tipo de escrúpulos.

Fátima, de Barcelona: tiene mañana su tercer desahucio; se le ha concedido un piso de alquiler social. Del piso que la van a desahuciar tiene tres facturas acumuladas de Endesa y le han dado de baja el contrato sin notificárselo. Para poder darse de alta otra vez le piden el boletín y una multa de 1.240€ por un enganche que ella nunca ha hecho, porque el técnico no llegó a efectuar el corte. Su preocupación es si podrá darse de alta en el nuevo piso con la deuda pendiente.

Le hemos aconsejado que primero de todo empiece a tramitar el informe de riesgo de exclusión residencial y el próximo martes día 8 la vamos a acompañar a Endesa para ver cómo se puede solucionar su situación.

Hoy, Rabia ha venido con una gran noticia: después de mucho tiempo luchando ha conseguido una nueva alta de luz, se la ve más tranquila y feliz.

David, de Cornellà: el suministro de luz lo tiene a nombre del anterior inquilino y lleva un año que no ha podido hacer frente al pago de las facturas, tiene miedo de que le corten el suministro.

Como el suministro no está a su nombre, le hemos aconsejado primero de todo tramitar el certificado de exclusión residencial y hacer un alta nueva.

Badis, de Sants: vive desde enero en una vivienda recuperada con su mujer y su hija de 8 años. Está arreglando el piso y ha hecho la instalación nueva de luz, ya que él quiere pagar los suministros y regularizar su situación.

Nos comenta que ya tiene cita con su asistenta social; le hemos aconsejado que cuando vaya a la cita le comente que se pongan en contacto con AGBAR para que le restablezcan el suministro del agua, que solicite todas las ayudas y que lleve el certificado de exclusión residencial.

Lo más preocupante es que estamos a las puertas del invierno y se va a agravar más la situación, ya que no tener una vivienda acondicionada mínimamente supone un grave riesgo para la salud y para la seguridad porque, sin querer, se cometen imprudencias para poder combatir el frío.”